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III Encuentros CGPJ-CSCAE. Lanzarote (Islas Canarias), mayo de 2000
"
La Ley de Ordenación de la Edificación y su Desarrollo"
Ponencia "El Arquitecto en el proceso edificatorio":

Aplicación de las Tecnologías de Información y Comunicación TIC al Código Técnico de Edificación: Estrategias para su elaboración y difusión.

  Autor: Manuel Martín Monroy

Se dispone  el texto completo para su impresión en formato Acrobat R25_ticencte.pdf


Índice


Introducción

La nueva Ley de Ordenación de la Edificación LOE’99, al introducir la figura de un Código Técnico de la Edificación (CTE) que desarrollará de forma unitaria toda la normativa básica, propicia una nueva estrategia para su desarrollo y difusión, para implantar una metodología moderna en su desarrollo jerárquico, y para facilitar el reto formativo que afectará a los arquitectos y demás agentes de la edificación.

Las actuales Tecnologías de la Información y la Comunicación TIC, basadas en redes interactivas como Internet, son unas herramientas insustituibles para ser aplicadas en el desarrollo del CTE, para facilitar su elaboración, difusión y aplicación.

La Ley de Ordenación de la Edificación

La Ley 38/1999 de Ordenación de la Edificación (LOE), aprobada el 5 de noviembre de 1999 y en vigor desde mayo de 2000, entre sus principales novedades establece las exigencias técnicas y administrativas de la edificación, en las que destaca la descripción en el Artículo 3º. de los requisitos básicos de la edificación, con el fin de garantizar la seguridad de las personas, el bienestar de la sociedad y la protección del medio ambiente.

Para ello, los edificios deberán proyectarse, construirse, mantenerse y conservarse de tal forma que se satisfagan los requisitos básicos siguientes:

Se desea destacar que es la primera vez que se exponen de forma sistemática los requisitos o prestaciones que debe satisfacer la edificación.

El Código Técnico de la Edificación

La LOE determina que el Código Técnico de la Edificación (CTE) será el marco normativo que establecerá las exigencias básicas de calidad de los edificios y de sus instalaciones, que permita el cumplimiento de los anteriores requisitos básicos.

Además, el Código podrá completarse con las exigencias de otras normativas dictadas por las Administraciones competentes y se actualizará periódicamente conforme a la evolución de la técnica y la demanda de la sociedad.

Para ello, conforme a lo previsto en la disposición final segunda de la Ley, se autoriza al Gobierno para que en el plazo de dos años a contar desde la entrada en vigor de esta Ley, apruebe el Código Técnico de la Edificación que establezca las exigencias que deben cumplir los edificios en relación con los requisitos básicos establecidos.

De forma transitoria y hasta su aprobación, para satisfacer estos requisitos básicos se aplicarán las normas básicas de la edificación (NBE) que regulan las exigencias técnicas de los edificios. Asimismo, se aplicará el resto de la reglamentación técnica de obligado cumplimiento.

El CTE como reto profesional

No hay duda que el nuevo Código supondrá un reto para los agentes tradicionales de la edificación, ya sean técnicos, como son los proyectistas, directores de obra, directores de ejecución de obra y entidades de control de calidad, o empresarios como son los promotores, constructores y suministradores de productos, sino también a los nuevos agentes como son los propietarios y usuarios.

Además, habría que incluir entre los afectados a los responsables de las preceptivas licencias y demás autorizaciones administrativas, a los profesionales y funcionarios de justicia que tramiten los procesos legales, a los investigadores que desarrollen productos y sistemas constructivos, y en especial, a los educadores de nuevos profesionales, que han de adaptar los contenidos docentes a los requisitos técnicos del nuevo código.

Es notorio y manifiesto que la normativa actual vigente en edificación en España es sobreabundante y compleja, al tiempo que incompleta, y que por ello se plantee la necesidad de elaborar un Código Técnico de la Edificación que regule el proceso de la calidad en la edificación en lo referente a la definición de los requisitos básicos de la calidad constructiva.

Como prueba de esta sobreabundancia nos remitimos a la Publicación "índice de Disposiciones relacionadas con la Edificación" que periódicamente edita el Ministerio de Fomento, donde se recogen en forma sistemática todas las referencias de las disposiciones, tanto del Estado como de las Comunidades Autónomas, que se vienen dictando en este campo. El número de disposiciones, cuyo listado supera las 30 páginas, llega a ser agobiante e inmanejable.

En el caso de los arquitectos, en su papel de proyectistas y directores de obra, el tener que enfrentarse con un panorama legislativo diferente al que maneja actualmente supone todo un reto profesional, de extraordinario esfuerzo y no carente de riegos, que debería ser apoyado por el legislador sin escatimar recursos y medios, para facilitar el tránsito con las máximas garantías de éxito.

Hay que considerar que durante el proceso de transición será preciso un esfuerzo de divulgación extraordinario, para transmitir la información y facilitar la comunicación entre los promotores de la normativa y los receptores, con especial relevancia en los procesos formativos, mediante cursos de actualización para arquitectos que ejerzan la actividad profesional o sean responsables de la administración, e incluso de los actuales estudiantes universitarios como inminentes técnicos responsables.

Por todo lo anterior, es evidente que las denominada Técnicas de Información y Comunicación (TIC), apoyadas en infraestructuras y equipos informáticos, deberían jugar un papel protagonista en el proceso de transición y formación.

El CTE como reto normativo.

La normativa vigente de la edificación es fruto de más de medio siglo de acumulación de textos legales de todas las categorías, procedentes de multitud de órganos del estado, a los que hay que sumar las más actuales normativas autonómicas. Afortunadamente, la administración central está haciendo un importante esfuerzo de racionalización, que empieza a dar resultados. Según datos del Ministerio de Fomento se ha realizado algunas interesantes iniciativas, en las cuales son aplicables la Técnicas de Información y Comunicación (TIC) para optimizar sus resultados.

Plan de Calidad de la Vivienda y la Edificación

El Plan de Calidad de la Vivienda y la Edificación, se crea como sistema de planificación de las acciones de las diversas Administraciones Públicas con responsabilidades en la calidad de edificación en España.

El objetivo del Plan de Calidad es establecer un marco de colaboración, para coordinar los distintos trabajos evitando repeticiones, o por el contrario, carencias, y aplicar las ventajas de una economía de escala a la obtención de medios para mejorar la calidad de la edificación mediante acciones de cada Administración. En aquellas actuaciones confluentes en temática se realizan grupos de trabajo para el intercambio de información y experiencia.

El Plan de Calidad, para conseguir el objetivo de mejorar la calidad de las viviendas y de los edificios en general, establece las siguientes acciones:

La Comisión Técnica para la Calidad de la Edificación

En 1989 se constituye por Real Decreto una Comisión Técnica de Acreditación como órgano para la coordinación de las actuaciones en materia de control de calidad de la edificación. En1992 esta Comisión Técnica se integra en la Comisión General para la Vivienda y Edificación y pasa a denominarse Comisión Técnica para la Calidad de la Edificación (C.T.C.E.), contando con representantes de la Administración General del Estado y de las Administraciones de las Comunidades Autónomas.

Esta Comisión Técnica, ante el sentido generalizado en la sociedad de que la calidad en las viviendas no es satisfactoria ni es proporcional al esfuerzo económico individual que supone su adquisición, ha considerado prioritario establecer una política de calidad, de forma coordinada entre las distintas Administraciones, que implique a todo el proceso de la edificación dentro de un Plan de Calidad de la Vivienda y la Edificación, dirigido a promover una serie de actuaciones que abarquen las distintas fases del proceso: el proyecto, la recepción de los materiales de construcción, la ejecución de la obra, el uso y el mantenimiento, de tal forma que la calidad quede regulada y definida en la normativa y verificada mediante el control, a la vez que se fomente la calidad a través de guías, manuales prácticos y bases de datos, todo ello según las acciones expresadas en el apartado anterior.

Esta comisión ha publicado en marzo de 2000 un documento de trabajo denominado Bases para el Código Técnico de la Edificación, donde se hace un diagnóstico de la normativa española, analiza diversas normativas internacionales con enfoques avanzados y realiza una propuesta de estrategia para el futuro CTE, donde se destacan los siguientes apartados:

Propuesta de Estructura del CTE

Características genéricas de los Códigos de Edificación

Muchos de los Reglamentos de Edificación actuales son en gran medida descriptivos, es decir, consisten en un conjunto de especificaciones técnicas detalladas que presentan el inconveniente de limitar la gama de soluciones aceptables e impiden el uso de nuevos materiales y productos y de técnicas innovadoras. Para superar esa dificultad la tendencia actual trata de expresar los Reglamentos de Edificación de una forma diferente. basándose en las prestaciones, es decir, expresando los requisitos que se deben satisfacer sin obligar al uso de una determinada técnica o material.

Un Código de Edificación basado en las prestaciones del edificio es un concepto básico que se lleva utilizando desde hace varios años. No obstante, es difícil redactar y aplicar eficazmente el citado código, debido a la amplitud y profundidad en los conocimientos requeridos. El proceso se complica además por las diversas estructuras legales jurisdiccionales en las que debe actuar el citado Código.

Para que tenga éxito, un código basado en prestaciones debe responder a las necesidades sociales, siendo preciso que se base en las necesidades del usuario final y en un conocimiento técnico seguro, y debe estructurarse de tal manera que pueda ser aplicado. Es necesario que los requisitos se formulen de tal forma que puedan utilizarse no sólo por los que deben exigir el cumplimiento del Código, sino también por quienes toman las decisiones sobre diseño y construcción. Los requisitos habrán de ser igualmente verificables, para asegurar que pueda comprobarse la conformidad de productos y sistemas.

Cualquier Código de Edificación debería responder a las necesidades de los usuarios de la Edificación y de los que utilizan el Código en sus actividades profesionales, al mismo tiempo que debería ser aceptable para el público en general.

Características previstas del CTE

Dicho Código debe dar una visión global del campo normativo que identifique, simplifique y complete la reglamentación técnica existente, armonizándola obligatoriamente con las directivas comunitarias. Se debe plantear, en línea con las tendencias más avanzadas, como un documento de carácter exigencial y no descriptivo, que prescriba las prestaciones de los edificios o su elementos, siempre que sea posible en términos cuantitativos verificables, a la vez que aporte medios de verificación e incluso ejemplos de soluciones cuya aplicación permita verificar fácilmente la satisfacción de los requisitos de prestaciones.

En consideración a todos los estudios y experiencias internacionales conocidas, parece oportuno proponer que el CTE sea un Código basado en prestaciones y organizado en dos partes, y teniendo en cuenta la estructura nórdica de cinco niveles (objetivos, requisitos funcionales, prestaciones, métodos de verificación y ejemplos de soluciones). Incluirá todos los requisitos (revisados en su caso) de la normativa existente ordenados en torno a los nuevos requisitos básicos establecidos en el Artículo 3º de la Ley de Ordenación de la Edificación, y completará los vacíos detectados.

En el momento actual, cada requisito básico del futuro CTE (e incluso los distintos aspectos de ellos) admite un diferente grado de desarrollo basado en prestaciones. Dicho grado depende de la medida en la que el requisito descansa en un conocimiento técnico consolidado y verificable, o bien, a falta de dicho conocimiento, en soluciones concretas y detalladas, generalmente admitidas y basadas en la experiencia.

Siguiendo este planteamiento, se propone un sistema donde los tres primeros niveles representen una elaboración de los objetivos que componen la estructura mínima, mientras que los dos últimos traten de la cuestión específica del modo de alcanzar los objetivos.

La propuesta de Código Técnico de Edificación podría tener el siguiente orden:

Estos tres primeros niveles son los relativos a los objetivos y deben componer la estructura mínima del Código como documento obligatorio, organizado como PARTE 1 del contenido técnico del CTE.

Su elaboración y discusión en el corto periodo de tiempo previsto es lo más urgente e importante, puesto que es previsible que tenga poca variación en el tiempo. Deberá contener todas las exigencias que actualmente incluyen las NBE que están expresadas en términos de prestaciones, como por ejemplo la NBE-CT y NBE-CA, con las pertinentes adaptaciones.

Los siguientes niveles serían:

Los dos últimos niveles pueden tratarse de documentos y guías de apoyo al Código, en principio no obligatorios ni excluyentes de otros métodos alterativos que pueda proponer el proyectista, que establecen sistemas de verificación del cumplimiento de la exigencia establecida en dicho Código y proporcionan soluciones que garantizan dicha exigencia, equivalentes a las actuales NTE. Constituirán la PARTE II del CTE, que podrá ser completada a lo largo del tiempo.

Para todo lo anterior sería deseable la utilización de las TIC para el proceso de documentación de la normativa, siendo deseable una estructura en hipertexto, para facilitar la "navegación" y establecer los vínculos que relacione los requisitos exigibles por normativas de igual o diferente jerarquía. Los recursos de Internet serían ideales para facilitar la difusión y actualización de la normativa, especialmente de la 2ª parte que tiene un carácter abierto y flexible, y además, que se desarrollará en un amplio periodo temporal.

Importancia de las TIC en Edificación

Justificación

La importancia del sector de la construcción viene marcada principalmente por su influencia en la evolución de nuestra sociedad, ya que afecta directamente a la calidad de vida de los ciudadanos.

La construcción representa en España el 7,8% del PIB, y el 62,8% de la formación bruta de capital fijo, y el 9,9% de la población total ocupada durante 1998. La influencia en la economía nacional viene reforzada por dos factores fundamentales:

Es un sector clave y un indicador fundamental en la economía española. De hecho, los ciclos económicos del país no se consideran consolidados si no van acompañados de un repunte de la actividad constructora, que denote que el proceso de crecimiento económico goce de una base sólida. La tabla 3 resume los indicadores de actividad y crecimiento del sector en España durante 1998.

TIPO DE ACTIVIDAD

Volumen de producción
(millones de Euros)

% de crecimiento
(Ptas. constantes)

Edificación residencial y no residencial

26.125

5,9

Rehabilitación en edificación

12.866

6,3

TOTAL EDIFICACIÓN

38.991

6,0

En conjunto, el sector no está suficientemente desarrollado en cuanto a conceptos operativos, procesos y tecnologías, y solo las empresas más grandes han visto una evolución tecnológica rápida en métodos, materiales y maquinaria de construcción. El sector de la construcción invierte mucho menos en I+D que otros sectores industriales. Presenta, entre otros, un retraso comparativo considerable en el uso de tecnologías de la información y comunicación TIC.

Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica (2000-2003)

Las políticas de Ciencia y Tecnología constituyen un elemento de primordial importancia en el desarrollo de las sociedades modernas, porque hay una relación directa entre la capacidad de innovación de un país y su competitividad. Además, son políticas horizontales que pueden y deben contribuir al desarrollo de las diferentes políticas públicas sectoriales (educación, salud, vivienda, medio ambiente, etc.) y a mejorar el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos, objetivo último de todas las políticas públicas.

El Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica (2000-2003) promovido por la Oficina de Ciencia y Tecnología, dependiente de Presidencia del Gobierno, fue aprobado el 12 de noviembre de 1999, con un presupuesto global para el año 2000 de 514.510 millones de pesetas, con predominio de la investigación aplicada y el desarrollo tecnológico.

Entre las áreas prioritarias figuran las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones, con 8.600 millones y la Construcción Civil y Conservación Patrimonio Histórico Cultural, con sólo 100 millones de Ptas. en el presente ejercicio, ya que la inversión principal se ha aplazado al resto del cuatrienio al ser un área de nueva implantación.

Área de Construcción Civil y Conservación del Patrimonio

Dado que el volumen, en valor absoluto, de la I+D del sector no es grande, ni tampoco el número de investigadores y empresas que participan, este área representa una gran oportunidad para lograr un gran avance en las nuevas tecnologías y sistemas constructivos. En este sentido, las Administraciones públicas deben favorecer el desarrollo de normativa y reglamentaciones técnicas eficaces y flexibles que permitan garantizar niveles de seguridad equivalentes en todo el territorio nacional, a la vez que se fomente el uso de nuevas tecnologías.

Para ello se han previsto tres grandes acciones estratégicas, orientadas a 1) Nuevas Tecnologías y Sistemas Constructivos, 2) Mantenimiento y evaluación del estado de obras y edificios y 3) Conservación de bienes inmuebles y rehabilitación del patrimonio, y una cuarta área con otras actuaciones de gran interés para el desarrollo y difusión del CTE, con los siguientes objetivos:

Para dar respuesta a estos objetivos se plantean dos interesantes tipos de acción:

Centro Virtual del sector de la construcción

Este Centro tendría por misión la creación de un portal informático en el que se articulase toda la información existente en temas de I+D dentro del sector, aprovechando las diferentes iniciativas existentes, así como los trabajos previos.

El Centro debe estar dirigido a los usuarios técnicos que se plantean un tema nuevo y para el cual necesitan referencias de experiencias previas, resultados de las mismas, posibles participantes, red de grupos de investigación, etc.

El Centro se articularía con una base central y unas corresponsalías (como mínimo una por Comunidad Autónoma). La red debería evaluar la labor realizada y plantear los nuevos objetivos futuros, así como facilitar el conocimiento mutuo que permita la vertebración de las actuaciones.

Incorporación de las TIC en el ámbito de la construcción

Estas acciones deben facilitar la incorporación de las TIC en el sector de la construcción. Estas acciones deben aportar valor añadido al sector y deben estar dirigidas principalmente a las pequeñas y medianas empresas (PYMES) y a los demás agentes de la edificación. Las empresas beneficiarias de las ayudas deberán adquirir el compromiso de aportar datos (generales y resultantes de la ayuda) al Centro Virtual antes citado.

Entre los proyectos específicos que pueden abordarse dentro de este campo están los siguientes:

Implantación actual de las TIC en Edificación

A efectos de evaluar la utilización en el campo de la edificación de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) no se deben considerar como tales el uso actual de equipos informáticos aislados para el cálculo o gestión administrativa de las empresas constructoras o estudios profesionales, aunque estas funciones se puedan implementar en las TIC.

Mas bien, debemos considerar las TIC como técnicas de gestión de información en todos sus aspectos: adquisición, tratamiento, filtrado, indexado, almacenamiento, transmisión, acceso, comunicación o difusión, y aplicado a todo tipo o "medio" de información: numérico, textual, gráfico, acústico, animación, o combinación de los anteriores.

En síntesis, las TIC se orientan hacia una base de datos global con un acceso universal, donde el usuario tenga libre acceso a toda la información existente y pueda seleccionar "solo" la que necesite.

Conviene entonces puntualizar que el libre acceso tiene relación con el aspecto comercial, ya que gestionar la información conlleva gastos, que la accesibilidad debe estar apoyada en las infraestructuras de comunicación, como sería el caso de Internet, y que hay que distinguir entre la información (reseña parcial de los datos) y la documentación (información completa).

Normativa española en las TIC

En el campo de la edificación en España, hay que destacar la dificultad actual para acceder a la documentación íntegra de la normativa existente, a pesar del hecho que la información legal es de libre difusión por estar libre de derechos de autor, consustancial al hecho que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento.

Es difícil de justificar que el órgano oficial de las legislación española, el Boletín Oficial del Estado BOE, no sea de libre acceso a todos sus contenidos por Internet, a diferencia de otros órganos similares autonómicos como el Boletín Oficial de Canarias BOC, y en el caso concreto de la edificación se dan situaciones parecidas con el Ministerio de Fomento, que tampoco publica ninguna normativa íntegra excepto la LOE.

Hay que reseñar, como contraste, la existencia de numerosos servidores privados que ofertan de forma gratuita la casi totalidad de la normativa vigente, aunque no de forma totalmente exhaustiva y estructurada, ya que tienen fines comerciales (financiación por publicidad) o dependen de entidades universitarias o profesionales, entre los que se puede mencionar:

De los servidores de pago hay que mencionar al ya reseñado BOE, con la limitación que los documentos con gráficos (NBE por ejemplo) se ofrecen en formato Acrobat (PDF) con la limitación que ser imágenes digitalizadas del formato papel, en las cuales se ha suprimido la posibilidad de ser extraídas o editadas. La Editorial Aranzadi también ofrece servicios de documentación en formato CD-Rom y "on line" vía Internet, pero es información textual y no publican los anexos, que son los documentos donde se suelen publicar las normas en texto íntegro.

Documentación Técnica española en las TIC

Existe un importante número de entidades que públicas y privadas que difunden información técnica referente a la edificación, pero a excepción de las empresas comerciales que utilizan ampliamente las TIC como vehículo para la publicidad y divulgación de sus productos, como campo emergente en las técnicas de marketing, se detecta un importante vacío en la difusión sistemática de documentación técnica en texto íntegro, sobre todo por Internet, ya que la publicación de documentación en formato electrónico en soporte físico (CD-Rom) no se debería considerar estrictamente como TIC sino como otro tipo de distribución editorial, ya que en sí carece de la capacidad de la accesibilidad remota.

En el Departamento de Construcción Arquitectónica de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria se está desarrollando una experiencia de Innovación Docente, en fase de desarrollo, consistente en la publicación electrónica de documentación en texto íntegro, en principio orientada a los alumnos de Arquitectura, pero que por su estructura y enfoque es válida para la actualización profesional y para todos aquellos agentes que participan en el proceso edificatorio:

El Edificio: Editorial Electrónica de Construcción [http://editorial.cda.ulpgc.es]. 
Escuela de Arquitectura de Las Palmas (Manuel Martín Monroy). ULPGC.

Futuro de las TIC en Edificación

Hoy en día nadie pone en duda que la investigación científica, el desarrollo y la innovación tecnológica se potencian con la utilización y aprovechamiento de las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones (TIC). En el caso concreto de la labor de los agentes de la edificación en general, y de los arquitectos en particular, las TIC contribuyen de manera decisiva a resolver los principales problemas y retos que se le plantean a nuestra sociedad (calidad de vida, vivienda, preservación del medio ambiente, etc.).

Tomando como referencia el Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica (2000-2003), entre cuyas áreas prioritarias figuran las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones (TIC), se coincide en la opinión que los esfuerzos en investigación científica, desarrollo e innovación tecnológica de esta área puede complementar y reforzar las actividades de aplicación y validación de tecnologías y servicios que se emprenderán con el desarrollo del Código Técnico de la Edificación.

Se trata, pues, de un conjunto coherente y complementario de actuaciones en el ámbito de la investigación, desarrollo, innovación, aplicación y absorción de tecnologías dirigido a acercar a la empresa, al usuario y, en definitiva, al ciudadano las ventajas de la Sociedad de la Información.

Desde el punto de vista del interés público, es indudable que el desarrollo y despliegue armonizado de los Códigos Técnicos de la Edificación CTE precisa un decidido impulso de las TIC para acercar las Administraciones a los ciudadanos o para mejorar la calidad del proceso edificatorio que, en resumen, no son sino medios para contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas.

Mejora del acceso a la información en la red y de su gestión

El desarrollo técnico de la edificación está en buena medida supeditado a un aprovechamiento óptimo de las infraestructuras de comunicaciones existentes, así como a que la evolución de las mismas determine la creación de nuevas aplicaciones, sistemas y servicios que facilite la labor profesional de los arquitectos

Un ejemplo claro lo constituye la evolución de Internet, que abre nuevas vías a múltiples servicios basados en la utilización de redes con protocolo IP y que debe llevar implícita una mejora significativa en la calidad y seguridad del servicio.

La mejora de las infraestructuras de comunicaciones, acompañada de un aumento del número de servicios y usuarios, lleva consigo nuevos escenarios de aplicación, que requerirán un acceso más efectivo, intuitivo, interactivo y confidencial a la información en general, distribuida en diferentes redes, sistemas y bases de datos. Serán, pues, necesarias infraestructuras que faciliten el acceso masivo a grandes volúmenes de datos y arquitecturas informáticas más abiertas y distribuidas.

Mayor funcionalidad y flexibilidad de los sistemas software

El software constituirá uno de los elementos fundamentales de la gestión de proyectos y obras de edificación. Es el componente que nos permite gestionar grandes cantidades de información y acceder a ella para aumentar nuestro conocimiento.

La creciente complejidad de los sistemas de información y de comunicaciones, y de INTERNET en particular, hace necesario que este software sea robusto y fiable a la vez que abierto y flexible para poder ser ejecutado en cualquier plataforma. Se deberá potenciar el desarrollo de lenguajes de programación, metodologías y herramientas generales que sirvan para programar y producir eficientemente tanto el software de base como cualquier tipo de aplicaciones que potencien los servicios disponibles en la red.

Es necesario desarrollar interfaces amigables con los ordenadores y con la red que sean mucho más avanzadas que las actuales y que permitan el acceso a cualquier tipo de ciudadano. Se pueden resaltar los siguientes objetivos estratégicos:

Participación de todos los agentes

Reconociendo el papel de líder que debe desempeñar la administración en la creación de contenidos, sobre todo en el desarrollo de la primera parte del Código referente a los requisitos básicos, se abre un amplio campo para la participación de los demás agentes en el desarrollo documental de la parte complementaria de la normativa, ya sean suministradores, arquitectos y, especialmente, educadores e investigadores.

De nuevo las TIC, cuya forma mas destacada en la actual Internet, será el vehículo ideal para conseguir la integración y coordinación de múltiples fuentes de documentación, para conseguir una sinergia que permita la creación y difusión optima a la información.

Conclusiones

Como síntesis, hay que considerar que el futuro Código Técnico de la Edificación CTE, como desarrollo técnico de la Ley de Ordenación de la Edificación LOE, supone un reto a corto plazo para todos los agentes de la edificación, por la inevitable actualización de las prácticas y conocimientos, pero también constituye una esperanza a largo plazo por la deseable racionalización de la normativa técnica.

Además, se anuncia un cambio conceptual en la estrategia de la normativa, orientada a exigir un cuerpo muy breve de requisitos o prestaciones cualitativas o cuantitativas, apoyada en una documentación mucho más amplia y flexible, abierta a numerosas alternativas, para la justificación y formalización constructiva de las requisitos técnicos básicos prescritos por la Ley.

Es en estos dos campos donde se nos ofrece, por primera vez en la historia del desarrollo técnico de la edificación, la oportunidad de aplicar una novedosa y potente herramienta como son las Técnicas de Información y Comunicación (TIC), con todo el potencial que ofrece el estado actual del arte.

Es indudable que ello requerirá de un considerable esfuerzo humano y financiero, pero los beneficios previsibles son de tal magnitud que supone una oportunidad política irrepetible, con una elevadísima rentabilidad para el desarrollo sostenible del País.


Actualizado 03/11/03

   © Edición y Contenido: M. Martín Monroy |