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Inicio Colecciones C1121 Edificaciones y materiales.
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El apartado de Edificaciones y materiales se desglosa en: LA CONSTRUCCIÓN RESIDENCIAL, LA CONSTRUCCIÓN FUNERARIA, EL TEMPLO FUNERARIO.

EDIFICACIONES Y MATERIALES.

Sin duda, las primeras edificaciones del pueblo egipcio fueron la vivienda y la construcción funeraria, y en determinadas etnias de este pueblo, la última de las dos citadas tomaba aún mayor protagonismo.


En relación con la vivienda, se hace necesario diferenciar entre la residencia del pueblo agrícola y la de los pastores y cazadores. Lógicamente, la población que cultivaba el campo era sedentaria y requería una vivienda sólida, estable, defendida de las inundaciones y con un programa predefinido; en tanto que la nómada o vinculada a la caza o al pastoreo, requería un programa mínimo, dotado de una estructura ligera y móvil. Esta última tenía que afincarse en la arena y soportar los azotes del árido desierto. Su estructura se constituía en base a troncos ligeros y huesos de animales, para crear una carpa de pieles y esteras tensadas.

La vivienda de la población más estable comenzó disponiendo de una sola estancia, conformada por un tapial grueso y compacto, elaborado como ya hemos dicho, con fango del Nilo fuertemente apisonado. Los muros estaban resueltos con sección variable y decreciente en altura; es decir, adoptando la forma de escarpa que debió proceder de larga tradición y que fue una de las característica principales en la arquitectura egipcia. Esta solución la observaremos, magníficamente realizada en piedra, en los pilonos o fuertes portadas de los templos de Luxor, Karnak y tantos otros a los que iremos haciendo referencia. Más tarde, la vivienda desarrollada en un pequeño rectángulo de 5,50x4,00 m2, fue incrementando su programa para disponer de almacén, cuadra y residencia con zona común y privada. Todavía en el Viejo Reino, laLa vivienda en el Valle del Nilo. (2300 años a.C.) casa tomó la forma de "L" con una entrada por la calle principal y otra trasera que se situaba junto al granero. Se entraba a un patio cuadrado y porticado por una puerta centrada, y en torno al espacio porticado con columnas, se organizaba la vivienda. Ya para entonces, los muros alcanzaban alturas importantes, en ellos, las ventanas se colocaban muy altas y eran casi troneras, de muy pequeñas dimensiones, de manera que sólo tenían función de ventilación y no de iluminaciónLos días largos y soleados y la luminosidad de que goza Egipto en cualquier período del año, hacía que la claridad que penetraba por la puerta, fuera más que suficiente para iluminar la casa..

En la agrupación urbana se solía prescindir del patio y sólo las casas más grandes disponían de éste, que además, servía de jardín en el que se plantaban vegetales y frutales. Con frecuencia, la casa tomaba dos plantas con escalera y terraza accesible. Se construía totalmente en barro y los techos, que se mostraban ligeramente abovedados, se resolvían con vigas de madera de corta luz, cañas atadas en haces y un entrelazado de palmas o de esteras, permitían la colocación del aglomerado de barro en la cubierta. Igual solución tomaban las más humildes, donde el tronco de palmera era más frecuente y donde la vivienda se desarrollaba en una sola planta. La forma de cañón ligeramente abovedado, encontraba respuesta coherente en los muros en forma de escarpa. Las divisiones interiores se resolvían por medio de cañas del Nilo o de papiro atadas y entretejidas. En el parcelario urbano se alternaban las casas grandes con otras de programas mas modestos.

Las mejores viviendas disponían de muros de piezas de adobe, es decir, de arcilla aglomerada con lino, de hasta tres pies de espesor. Los ladrillos, secados al sol, tomaban 23x12x7 cm.También fueron frecuentes ladrillos de mayores dimensiones. Fundamentalmente de espesores mayores. Así, fue de uso común el ladrillo de 11 cm. de canto. para sus dimensiones. Las vigas de madera se colocaban muyResto de las viviendas alineadas. Kahun juntas, y sobre las mismas, una tablazón continua recibía la capa final de barroEn la construcción doméstica más antigua, la cubierta se resolvía con troncos de palmeras adosados. El techo se abovedaba ligeramente de manera que cada una de los troncos se apoyaba, longitudinalmente, en su vecino inferior. El último, el más bajo, quedaba acostado en el muro. De esta forma el inferior, controlaba la flecha o deformación del siguiente. El conjunto quedaba entrelazado transversalmente, mediante atado por cuerdas de unos con otros. Sobre ellos se tendían esteras o palmas que se aglomeraban con barro hasta adquirir una gruesa capa. Sobre este techo se dejaba una cámara de aire que se dotaba de chimenea de ventilación. De igual manera se construía la capa exterior de la cubierta, resultando un conjunto bastante monolítico y unificado con los muros en escarpa.. Con esta forma de construcción se levantaron los palacios, pues la piedra quedó reservada para las edificaciones concebidas para el espíritu.

Sea cual fuere la tipología residencial y el material, el edificio de altas fachadas y planta rectangular, siempre tuvo presente, en sus elementos, la participación vegetal, pues el junco, el mimbre, la palma y la estera, se alternaron con el barro en la construcción doméstica del tiempo predinástico.

El hecho de las grandes construcciones y la enorme actividad edificatoria que llegó a desarrollarse en el país, impuso la generación de poblados obreros y agrupaciones sectoriales de viviendas alineadas de plantas repetitivas. Por la misma razón surgieron organizaciones nuevas de viviendas para funcionarios, en manzanas cerradas. Son conocidas las construidas en Kahun y en Deir el-Medineh, construidas totalmente en ladrillo.

La otra edificación notable a que nos hemos referido, fue la construcción funeraria, concebida como morada de enterramiento. El ladrillo propició la evolución de estas construcciones, que tomaron un desarrollo paralelo y unificador tanto en Menfis, capital del Bajo Egipto comoFormas de enterramientos en Egipto (2700 años a.C.) en Abidos, capital del Alto Egipto. La construcción con ladrillos secados al sol facilitó la ejecución de muretes, que permitían controlar la excavación en la edificación por debajo de rasante y así, se pasó del pequeño sepulcro del desierto, excavado en el suelo o túmulo de arena, a la mastaba, creándose de esta forma el camino hacia las grandes pirámides.

El Túmulo era un pequeño enterramiento subterráneo en el desierto, que quedaba señalado por un montículo de arena circundado por un apilado de pequeñas piedras (3.400 a.C.). La mastaba de las primeras dinastías (3.000 a.C.), era una construcción en ladrillo que, aunque se mantenía subterránea, ya se señalaba con plataforma y disponía de espacio para los enseres del difunto. Se cubría con troncos de arbustos y se terminaba en barro en la forma de los anteriores túmulos. Más tarde (2.880 a.C.), la mastaba de la segunda dinastía fue emergiendo e incrementando su volumen apareciendo como un auténtico edificio funerario. Construido en ladrillo, era de planta rectangular y disponía de una antesala desde la que se accedía a la cámara subterránea, mediante un pozo. Sus muros se levantaban en escarpa o talud exterior y su cubierta se resolvía como una terraza plana, pero mostrando escalonamientos que ocultaban un techo abovedado, resuelto con vigas de madera. En el interior, las salas y antesalas se decoraban con aplacados de mármol, azulejería en mayólica, bajo-relieves y pinturas que hacían referencias a escenas de la vida eterna. La mastaba fue muy frecuente en la zona del Delta.

Con Zoser, rey de la tercera dinastía, se vió a la piedra con mayor dimensión en el campo de los materiales de construcción, y muy pronto,Pirámide escalonada y capillas en el conjunto funerario de Zoser. como el material más coherente con la idea de eternidad que presidía el concepto de la muerte como vida posterior en la sociedad egipcia. Este rey, solicitó los servicios del arquitecto Imhotep, para la construcción de su edificio funerario en Saqqara, que terminaría originando el primer recinto ordenado de una cadena de conjuntos funerarios, que se levantarían a partir de entonces. Sin duda, fue el más bello y refinado de cuantos le sucedieron y un modelo no repetible de elaboración y acabado, bajo la tecnología de la fábrica de ladrillo aplicada a la construcción en piedra.

Imhotep, arquitecto del Reino, construyó la pirámide escalonada (2.760 a.C.) a partir de una mastaba rectangular con cámara subterránea y construida en ladrillo. Desde este túmulo cerámico y por deseo Real, fue enriqueciendo su programa, hasta disponer de sala de audiencias y residencia para el Rey y sus sirvientes en la otra vida. Ello supuso un importante incremento en la planta y considerables recrecidos de volumen, todavía en ladrillo, y queGizeh (2700 años a.C.) bajo su propuesta y proyecto, terminó construyendose con pequeños bloques de piedra caliza y forma piramidal escalonada. Una forma nueva y genial que daba grandeza al Rey y a los dioses. Con su base cuadrada de casi 90 metros de lados y 60 metros de altura, conformaba sus caras como perfectos triángulos isósceles.

  • LA PIRÁMIDE.

Con la Pirámide de Zoser nace el período de la historia de Egipto definido como "Etapa de las pirámides" y que puede estimarse comprendido entre el año 2.680 y el año 2.260 a.C., y que finaliza con la invasión de los Hicsos de Asia. La pirámide es una obra monumental que trata de oponerse a la muerte dotándola de una perspectiva de vida. "Se trata de oponer la obra del hombre al poder de los dioses" (Anadrés Malraux). La pirámide es la morada eterna de los reyes. Los dioses son temporales, sectoriales, se suceden y viven en el templo. Así, Horus (dios del halcón) persiste hasta la cuarta dinastía. Ra es el dios del sol. Osiris es el de los muertos y de las resurrecciones. Isis es hermana y esposa de Osiris. Set es el hermano y enemigo de Osiris. Anubis es el dios chacal, preside los ritos funerarios y los embalsamamientos. Amón es el dios del Imperio Medio y fue proclamado como el rey de los dioses. Tot es el de la cabeza de Ibis. Bastis es una gata divinizada. Se divinizaron hasta los abejorros y por supuesto, los cocodrilos. Recordemos que se fundó la ciudad de Cocodrípolis. En esta etapa, aún, el templo no es un edificio funerario.

Después de la pirámide escalonada de Zoser y todavía en la tercera dinastía, surge la pirámide levantada para el faraón Snofrú en Dahshur, de 97 m. de altura y 188 m. de lado en Plano de situación de las Grandes Pirámides (Keops, Kefrén y Micerino).su base, y que es conocida como la pirámide truncada, por mostrar sus caras quebradas a la mitad de su altura. El plano bajo presenta una inclinación de 50° 31'respecto a la horizontal, en tanto que el superior se inclina 43° 21' respecto a la misma rasante. La pirámide de Meidum, aunque en un principio se proyectó como escalonada, es la primera que presenta sus caras lisas. Se muestra como inacabada y constituye otro elemento de la serie de masas funerarias que nos adentra en la cuarta dinastía y en el momento histórico de las grandes pirámides.

Cien años después de la construcción de Imhotep se comenzó a levantar, en Gizeh, el magnífico complejoSección de la Gran Pirámide constituido por las conocidas pirámides de Keops, Kefrén y Micerinos, y las pequeñas, o de las reinas, Neferirkara, Ne-user-ra y Sahura, además de un conjunto de pequeños templos mortuorios anexos a las grandes pirámides. También encontramos en este complejo la colosal esfinge que se postra celosa junto al templo de Kefrén.

La construida para Keops es la mayor de todas las pirámides y, como tal, es conocida como "La Gran Pirámide". Su base perfectamente cuadrada dispone de 227 m. de lado y la construcción alcanza 146,60 m. de altura. Los planos de sus caras son triángulos isósceles, toman una inclinación muy próxima a los 52° 10' y se terminaron perfectamente labrados y alisados o continuos. La pirámide de Kefrén toma por base un cuadrado de 212 m. de lado y su altura es de 141 m.. La inclinación de los triángulos isósceles que conforman sus caras es de 53° 04' y se construyó y acabó siguiendo las mismas técnicas de construcción. Todas las pirámides se orientaron coincidentes con las direcciones de los puntos cardinales, y las que dispusieron de templos mortuorios, los localizaron a eje con su cara Este.

En este conjunto, los restos mejores conservados son: las tres pirámides y el templo funerario de Kefrén, que aún muestra su estructura porticada y que podemos ver emplazado cerca de la Esfinge. Esta figura colosal fue esculpida en piedra caliza, estuvo pintada en color oro brillante y representa al Soberano, con cuerpo de león. Los templos funerarios de estas pirámides, quedaban unidos a sus correspondientes templos mortuorios por larguísimas galerías cubiertas.

La construcción de una pirámide mantiene mayor interés desde la vertiente del agrimensor y desde la de la organización de los trabajos, que desde ninguna otra disciplina. La perfecta elección de su emplazamiento y orientación según los puntos cardinales, la exactitud de los replanteos de su planta, así como el establecimiento del control que permita mantener su crecimiento, acorde con la inclinación de sus caras y con la pendiente de sus pasillos interiores, salas y conductos de ventilación; son trabajos que requieren un alto conocimiento de la geometría y de las matemáticas y ellos, sólo pueden ser sustituidos por la brillantez de hombres de grandes recursos y celosos de la perfecta organización.

La gran pirámide de Keops se levanta sobre una base de 227x226 m2., que arroja una superficie de 5,2 Ha. y su construcción supuso una obra de explanación de, aproximadamente, 7 Ha. de terreno, además de los movimientos de tierras necesarios para las rampas y caminos de transporte del material. La búsqueda del suelo firme de cimentación no era trabajo difícil, pues a poco de retirar el ligero manto de arena, se encuentra un suelo de características rocosas. No obstante, el volumen de tierra a mover representaba una tarea nada despreciable.Trabajos de orientación de las pirámides.

Los trabajos de orientación se realizaban por medio de un muro circular auxiliar y provisional, que servía para referenciar el seguimiento del movimiento estelar. Las tareas de replanteo se realizaban mediante alineaciones con pínulas en horquillas, cordel anudado y trazado de ángulos en base al triángulo pitagórico (3;4;5). El señalamiento de las esquinas de la base se materializaba por jalones metálicos. La nivelación de la explanada de apoyo, se realizaba mediante la creación de canales de agua, fabricados en piedras auxiliares de fácil movilidad. No olvidemos que eran verdaderos expertos en obras hidráulicas de gran magnitud y complejidad.

La base de cimentación quedaba ligeramente levantada por el núcleo o parte central, a fin de conducir la descarga gravitatoria hacia el interior del terreno de apoyo. No obstante, superados los primeros planos de hiladas aéreas, el peralte o inclinación de las sucesivas bandejas pétreas se invertía, de manera que los sillares que quisieran deslizar tendrían que apretarse en dirección Trabajos de nivelación de las pirámides.al núcleo de la pirámide. Sólo bajo estos principios, proyectaron dichas inclinaciones de las hiladas pétreas, y no bajo los de descomposición vectorial, ni bajo los de los efectos de las fuerzas centrípetas, que ellos hubieran justificado como mágicas, pero que no conocían. Por este tiempo, aún no se conocía la rueda. Ellos utilizaban los troncos de árboles tirados sobre la arena para deslizar el trineo o patín de transporte de sillares, pero no lo hacían rodar.

Los pasadizos y galerías se construyeron en excavación a cielo abierto, y los situados en el interior de la pirámide, se realizaban al mismo tiempo que ésta alcanzaba su altura correspondiente. No obstante, para cubrirlos, estos pasillos se rellenaban de tierra para servir de cimbra a los elementos de cierre y cubrición. Más tarde se retiraría la arena, por gravedad o mediante pozos auxiliares.Bóveda de dos dovelas de la Cámara de la Gran Galería.

Pirámide de Keops. Sección de la Cámara  Funeraria.El ancho de estas galerías no era excesivo y podían haberse cubierto mediante adintelamiento, pero, por intuición de las grandes cargas que deberían soportar, lo hicieron mediante bóvedas de dos dovelas. En la Cámara Funeraria Real, se introdujeron varios niveles de piedras adinteladas, descargadas en vacío y protegidas por una bóveda de descarga, de igual solución constructiva que la descrita para las galerías y pasillos. La Gran Galería de la pirámide de Keops debía quedar cerrada, de forma que después del funeral del Soberano, nadie pudiera acceder a ella. Para ésto, hubo que crear un almacen de bloques, suspendidos del techo mediante tablas y unas salidas de escape, para los operarios que se encargasen de los trabajos de desprender las tablas y taponado de las puertas de la citada sala.

La pirámide se construyó con grandes bloques de piedra caliza de las canteras locales. Se necesitó algo más de 2,5 millones de metros cúbicos de material, en una sillería de alrededor de 1,6 millones de sillares de 2,5 toneladas de peso, como promedio por sillar. Se estima que se invirtieron veinte años en los trabajos y que se precisó unos 8.000 hombres para el transporte de los sillares y otros 3.000, entre canteros y artesanos.

Bajada de un sarcófago y cierre de una galería o de una cámara.Pirámide de Keops. La Gran Galería.La construcción se ejecutaba por hiladas, pero la pirámide quedaba conformada por capas envolventes, a modo de cebolla. De manera que en una sección vertical, se denota un núcleo cónico de sillares poco concertados, los cuales podrían haber sido rechazados en las capas más externas. De esta forma, se formaba, un cuerpo poco ordenado. Este núcleo quedaba envuelto por capas intermedias de grandes sillares perfectamente escuadrados, pero de labra basta y colocados con inclinación hacia el núcleo. Por último, encontramos la capa de sillares en cuña de la superficie de acabado, con sus paramentos perfectamente labrados y alisados para mostrar un plano exterior sin manifestación de sus juntas de aparejo. Este revestimiento se realizaba con piedra caliza de gran calidad, procedente de Mokattan o de Tura, esta última situada al otro lado del Nilo. Más tarde, los árabes, verían en estas montañas pétreas una cantera fácil, de donde retirar un magnífico material para la construcción de sus puentes.

Los sillares se llevaban a los planos superiores o de colocación, perfectamente coordinados, de manera que allí no hubiese que realizar otro trabajo que el de posicionarlos, y de forma que no hubiese desperdicio de ninguna energía en el transporte. Dos fueron las formas de remonte de los sillares a la plataforma de colocación, una consistía en la creación de rampas perimetrales, y otra por el recrecido sucesivo de una plataforma única y perpendicular a uno de los lados de la base. No obstante, para remontar un sillar a la hilada inmediatamente superior, era frecuente el uso del balancín y la palanca. Esta última ley de la física era bien conocida y estaba totalmente desarrollada.

Varias decenas de pirámides fueron levantadas en ochenta kilómetros río arriba, a partir del actual Cairo. Arqueológicamente, se han reseñado restos de unas ochenta pirámides en todo el país. El hecho de que las tumbas encerraran tesoros y pertenencias del difunto, hizo que muchos enterramientos fueran saqueados, y que por ello se construyeran falsas tumbas. Snofrú se hizo construir hasta tres pirámides, y en un período más tardío, éstas construcciones no constituyeron más que un símbolo. En cualquier caso los sistemas de compuertas de cierre de las cámaras de enterramientos eran cada vez más complejas y realizadas con gran secreto, no por temor a robos de joyas, que ya por estas fechas no se acompañaban, sino por respeto a la posible profanación de los sarcófagos de los reyes.

La tercera y cuarta dinastía no sólo había encontrado, con la pirámide, su elemento más representativo, sino que con las capillas votivas, enTemplo de Philae. Assuan el conjunto de Sozer, y con los templos a los pies de las pirámides en Gizeh, habían puesto las directrices del espacio cuántico del Templo Hipogeo y del Templo Funerario, representativos respectivamente, del Período Intermedio y del Nuevo Imperio.

El nuevo templo, aparte de otros valores propios de tener en cuenta desde la Historia del Arte, determina dos constantes fundamentales que son: su desarrollo lineal a lo largo de un eje longitudinal de simetría y el establecimiento de una estructura auxiliada de un muro perimetral de carga, definitiva, potente y porticada por medio de soportes (pilares o columnas) y vigas que permitía la organización unidireccional de la cubierta plana. Esta unidireccionalidad se orientaba según recuadros.

El Alto Egipto estuvo, durante el Antiguo Reino, sujeto y sumiso a la influencia de Menfis, y en cierto modo un tanto ajeno a las manifestaciones artísticas. De la mastaba se había pasado a la tumba rupestre, Templo-Hipogeo en Abu Simbel.abiertas en el suelo o en el acantilado rocoso. Ahora, en el Período Intermedio, Tebas despertaba a los grandes monumentos funerarios. El Hipogeo (dentro de la tierra) es una cámara funeraria excavada en el bellísimo acantilado calizo del valle de Deir el-Bahari, que se manifiesta al exterior con una espléndida fachada labrada en el propio acantilado. De estos monumentos son de destacar el de Ramses II y el de Beni Hassan, entre otros. De aquí a los grandes templos desarrollados en el área de Tebas y Luxor, sólo habría que pasar por los templos aterrazados de Mentuhotep I, faraón de la XII dinastía (2.000 a.C.) y por el que levantara el arquitecto Senmut (1.500 a.C.) con piedra caliza local, en Deir el-Bahari, para la Reina Hatshepsut. Esta fue la única mujer que adquirió la condición plena de faraón.

Templo-Hipogeo en Abu Simbel.Templo de la Reina Hatsehepsut en Deir-El-Bahari.Estos templos que ya muestran su desarrollo sin perder o manteniendo el significado lineal que siempre presidió el sentido de la vida del pueblo egipcio, y que como ya dijimos en la introducción de este capítulo, se mantuvo en ese entender la vida como una autentica procesión mediante la cual era transportado a la eternidad. Se constituyen por varios niveles de terrazas porticadas, creando un edificio que se adelanta al acantilado pero que se mantiene abrigado en la explanada producida por el desmonte del propio talud rocoso. Delante del mismo, una gran rampa de acceso a la primera terraza potencia el eje del templo que, después de un patio trasero también porticado, se introduce en la roca hasta ciento cincuenta metros. Tras un largo recorrido de salas y santuarios, seObras de restauración del Templo de Horus. Edfú llega a la cámara funeraria. Desde el punto de vista de la construcción, asombra la perfecta ejecución, exactitud y elegancia de los elementos de los pórticos y del ritmo que ellos mantienen.

En el Nuevo Imperio, el Alto Nilo conserva su hegemonia en materia de edificación y con la XVIII dinastía se inicia una etapa de gran actividad constructiva, la cual no cesaría hasta concluido el período Tolemáico. Se construyeron templos colosales, se ampliaron otros e incluso se recuperaron muchos que habían quedado arruinados. Así, Luxor, Tebas y Karnak constituyeron un foco, donde la construcción de grandes edificios monopolizaba buena parte de la actividad del país. Son de este período los templos de Amón en Luxor y en Karnak. Este último construido con piedra arenisca (1.300 a.C.), levantado sobre unas ruinas de otro templo iniciado en la XII dinastía y que fue reconstruido y ampliado con la XXV dinastía (1.520 a.C.). Otros templos y complejos, no menos importantes, como: Ramesseum, Speos en Abu-simbel, Seti en Abydos, Konsu en Karnak, ete., fueron construidos en esta misma época. Ya en tiempos de los tolomeos, se levantaron los templos de Horus en Edfú (230 a.C.) y de Hathor en Dandara (100 a.C.).

Evolución y detalles de la cornisa.El templo de Amón en Luxor ha servido, frecuentemente, de patrón para describir la secuencia funcional de estos edificios, así como la de las ampliaciones que sufrieron bajo el deseo de prolongar sus itinerarios y, evidentemente, es buen modelo para el análisis de las tipologías constructivas que en ellos se desarrollaron. Tras una magnífica calzada pétrea, circundada de esfinges, que se ensancha a su llegada al complejo funerario para formar una plaza, igualmente rodeada de estas representaciones de carneros en reposo, se llega al pilono o gran portada franqueada por dos torres simétricas, resueltas con muros continuos en talud de grandes sillares que, aunque no excesivamente regulares, si fueron cuidadosamente decorados con bajo-relieves relativos a las actividades de los dioses y que debieron quedar pintados de colores muy alegres y vivos.

Este pilono, se engalanaba con cuatro o seis mástiles, dos obeliscos, y en algún caso, con colosos humanos sentados o iniciando la marcha. Dentro de estas torres se desarrollan escaleras de varios tramos para acceder a la andanada que circula por encima de la puerta adintelada. Tras pasar la puerta, nos encontramos en un patio porticado, definido por dobles hileras de columnas que soportan a las vigas o dinteles paralelos a los lados del patio. En el caso del templo que reseñamos, este patio añadido se giró levemente respecto al eje longitudinal del templo. Desde este espacio porticado y avanzando por el citado eje, se llega a una sala rectangular muy estrecha y resuelta con columnas. Trás ésta, se desemboca en un segundo patio que, del mismo modo, se rodea con pórticos de dobles crujías en tres de sus lados. Desde este segundo patio y tras franquear una nueva portada, se penetra en la sala hipóstila.

Esquema y detalle de la organización estructural de la cubierta, en la sala Hipostila. KarnakLa sala hipóstila de estos templos era un espacio colmatado de potentes columnas, las mayores del edificio, y en su zona central sustentaban una cubierta, igualmente plana, que se elevaba por encima de la de sus espacios vecinos para tomar iluminación cenital mediante celosías pétreas colocadas en la parte más alta de los muretes perimetrales. Después de esta sala poblada de columnas, se situaba el santuario que alojaba la barca para el gran viaje y un conjunto de habitaciones muy reservadas, que ganaban en privacidad en base a disminuirse la altura de los techos e incluso, a la de elevarse el suelo. Con todo, el espacio se hacía cada vez más bajo y oscuro. El paso a estos locales situados detrás de la sala hipóstila estaba negado al público y sólo los sacerdotes y cuidadores podían acceder a ellos.

 


Actualizado 26/03/08

   © Contenido: Francisco Ortega Andrade|