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 S140  Redes enterradas y acometida al alcantarillado
S1 Saneamiento
S14 Redes enterradas y acometida al alcantarillado
S141 Redes enterradas
S142 Acometida al alcantarillado
EXPOSICIÓN.

La presente ficha, es un documento completo referente al tema de redes enterradas y acometida al alcantarillado, que se desarrolla a través de los siguientes apartados: 

  1. Redes enterradas
  2. Acometida al alcantarillado

SANEAMIENTO

IV.-    REDES ENTERRADAS Y ACOMETIDA AL ALCANTARILLADO

1.         REDES ENTERRADAS.

1.1.      Generalidades.

Las redes domiciliarias enterradas, ya sean bajo la edificación, ya sea en las zonas exteriores, presentan una problemática, sobre todo constructiva, distinta a la de los colectores suspendidos.

Los aspectos básicos a contemplar por el proyectista, habrán de ser, entre otros :

- Facilidad de registro.

- Protección al impacto (paso de personas y vehículos).

- Prevención ante eventuales obras de jardinería.

- Prevención contra el posible ataque de raíces.

- Impermeabilidad del conducto y sus juntas.

Como pautas genéricas pueden adelantarse las siguientes :

- Todos los encuentros y cambios de sentido habrán de ser registrables.

- En las edificaciones con zonas libres perimetrales o laterales situar el colector general fuera de la edificación, reduciendo al mínimo los recorridos interiores enterrados.

- En zonas exteriores realizar los registros de encuentros y cambios de sentido mediante arquetas.  Cuando la profundidad de éstas supere 1 metro sustituirlas por pozos con entrada de hombre para que sean fáciles las labores de desatasco y limpieza.

- En zonas interiores y cuando los conductos estén a poca profundidad los registros se podrán realizar al modo de los colectores suspendidos; los tubos de registros terminarán entonces a nivel de pavimento con tapas desenroscables herméticas.

- El registro de las arquetas no debe implicar destrozos y reposiciones costosas y difíciles.

En el caso de situación exterior su tapa podrá quedar bajo 30 cms de tierra vegetal.

En el caso de situación interior se procurará que el pavimento que la cubra sea fácilmente removible y sustituible.  Otra solución consiste en situar su registro a nivel de pavimento siempre que la zona carezca de especiales exigencias estéticas (salas de máquinas, garajes, trasteros ...)  En este supuesto la tapa habrá de ser completamente hermética (V. detalle "A" de la fig. 20, última página).

1.2.      Construcción.

Dada la extensión e idoneidad con que desarrolla el tema las N.T.E. (I.S.S. - 1973), reproducimos sus figuras más representativas con algún dibujo o comentario complementario, cuando proceda.  Ampliaremos la exposición con soluciones para conductos de PVC que, actualmente, ocupan un lugar importante en este tipo de redes.

Colector enterrado de hormigón

figs 1 y 2COMENTARIOS.-

Debido a su robustez es la solución adecuada para discurrir bajo zonas de tránsito pesado.

La longitud de los tubos suele ser de 1 m.  Para diámetros y otras características, consúltese con las fabricas locales.

Los tubos deben ser fabricados mediante centrifugación.

En caso de no utilizarse en plaza este proceso, sino el de simple vibrado (caso de Gran Canaria), habrá que garantizar la impermeabilidad del colector, lo que se hará - una vez instalado este - de la siguiente manera : viértase por la arqueta más alta una lechada de cemento habiendo taponado previamente todas las salidas, de modo que todo el sistema quede bañado interiormente.  Pasado un tiempo prudencial, y antes de que fragüe, deságüese y retírese la lechada.

La ejecución de los corchetes entraña cierta dificultad en la parte inferior de los tubos.  Procédase de la siguiente manera:

Realícese la solera en 2 fases :  En primer lugar la zona correspondiente a las uniones y, posteriormente, el resto, recalzando el tubo ya nivelado (figs. 1 y 2).

 

Colector enterrado de fibrocemento

COMENTARIOS.- 

Las uniones se realizan con la junta denominada comercialmente "SUPERSIMPLEX" (V. catálogo "URALITA").

Para diámetros longitudes y espesores ver NTE, ISS-5 ó catálogos comerciales.

Refuerzo de colector enterrado de hormigón

COMENTARIO.- 

Se utiliza en los tramos en que la profundidad de la parte superior del conducto sea menor de 0,50 ms en zona peatonal o ajardinada, o de 1,00 m en zona de tránsito rodado.

Refuerzo enterrado de fibrocemento

COMENTARIO.- 

Se utiliza en los tramos en que la profundidad de la parte superior del conducto sea menor de 0,70 ms., si es bajo zona peatonal o ajardinada, ó de 1,20 m., si es bajo zona de tránsito rodado.

COLECTORES ENTERRADOS EN PVC.

Sus aspectos positivos son la facilidad, rapidez y economía en el tendido.

Otro aspecto favorable es su bajo coeficiente de rugosidad, lo que facilita el desagüe, en caso de pendien­tes escasas, así como el que sean prácticamente imputrescibles.

En caso de terrenos de rellenos mal compactados o arcillosos son preferibles a los colectores de tubos de hormigón ya que las juntas de éstas suelen quebrar por asientos o hinchazón de la subbase.

Recientemente se intentan introducir arquetas de paso y de unión del mismo material, con suerte varias en el mercado.  Suelen tener sección circular y se componen de 3 cuerpos : parte inferior, con posibles acometidas, cuerpo intermedio, telescópico regulable en altura, y tapa atornillada.  Sigue predominando, sin embargo su utilización combinada con las arquetas clásicas de mampostería.  En tal caso la falta de adherencia entre tubo y arqueta debe suplirse acometiendo a la misma mediante contratubo de amianto cemento de mayor sección, rellenando la holgura con mastic asfáltico, actuando así, a la vez, como junta de dilatación.

Su alto coeficiente de dilatación hace que en tendidos entre arquetas superiores a los 12 metros y con uniones encoladas, los tubos se coloquen de forma serpenteante, lo que se consigue doblándolos ligeramente al calor.

Los colectores de PVC tienen en su contra la necesidad de un cuidado relleno de la zanja así como el que las raíces de los árboles puedan estrangular su sección y el que, igualmente, puedan ser atacados por roedores.

La fig. 3 muestra una disposición clásica de colector enterrado de PVC Ver SAENGER.  Manual técnico. 1987

La fig. 4 intenta establecer su protección en el tránsito de unas zona arbolada;  la adición de sal gruesa a la arena actúa de eficaz repelente de raíces.

La fig. 5 representa a la conducción protegida en zonas de tránsito pesado Idem, idem.

                  

figs. 3, 4 y 5
Arquetas

COMENTARIO.-

Se aconseja, para una más fácil localización posterior, que las redes enterradas sigan un trazado ortogonal, con lo que los conductos acometerán perpedincularmente a las paredes de las arquetas.  A fin de mejorar entonces el trazado hidraúlico, habrá que adoptar un tamaño de arqueta suficiente para - mediante hormigón bien bruñido - construir en su fondo los cauces para que las aguas laterales concurran oblicuamente al sentido principal.

 

Arqueta sifónica

A continuación se croquizan otras soluciones que pueden ser útiles en la práctica de la edificación.      

figs. 6, 7 y 8

Las arquetas sifónicas tienden a obstruirse ya que retienen agua y, por tanto, materias sólidas.  Por esta razón es imprescindible señalar su situación y su tapa habrá de ir provista de la oportuna agarradera para posibles periódicos registros.

 

Arqueta sumidero

OBSERVACIONES.-

En caso de excesiva longitud de la rejilla (en garajes por ejemplo) realizar más de una salida con posibles ganancias de economía y seguridad. En el caso de estar situada sobre otro local extremar las medidas conducentes a garantizar la impermeabilidad del fondo y paredes. En cualquier caso es preciso la interposición de una arqueta sifónica antes de su conexión al colector de aguas mezcladas o mixtas.

Separador de grasas y fangos

OBSERVACIONES.-fig. 9

a) Las grasas ocasionan la reducción de las secciones útiles de los conductos y aún su obstrucción.

Su funcionamiento se basa en obligar a las aguas a recorrer un camino accidentado y/o profundo.  Debido a la escasa velocidad de las mismas las grasas en suspensión ascienden por su menor densidad a la superficie antes de abandonar el separador, de dónde deben ser retiradas periódicamente.

Los fangos por el contrario se depositan en el fondo, de dónde igualmente, deben ser retirados periódicamente.  Los resultados finales son más satisfactorios si el tratamiento se fracciona en dos etapas, tal como se indica en la figura 9, a la vez que una posible dificultad de construir un recinto profundo es compensada aumentando las restantes dimensiones del sistema.

b)  Oportunidad de su colocación.-

fig. 10Separadores de grasas.-  Imprescindibles en grandes cocinas, talleres mecánicos, etc., y antes de acometer a las fosas sépticas (las grasas dificultan enormemente el proceso de depuración).  En la fig. 10 se representa un separador de grasas no enterrado para una cocina industrial y realizado en plomo; se coloca bajo el poyo, a continuación del fregadero y con una capacidad, al menos, igual al del aparato al que sirven.

Separadores de fangos.-  Imprescindibles en rejillas que recojan aguas de calles y paseos, tales como las de las rampas de entrada a garajes etc.  Recomendable en patios de regulares dimensiones.

Separadores de fangos y grasas.-  Imprescindibles en garajes colectivos, talleres mecánicos con residuos purulentos etc.  Recomendable en garajes domésticos.

 

OBSERVACIONES.-

Su empleo dentro de la propiedad vendría demandado - tal como hemos dicho - por la conveniencia de un cómodo registro y limpieza, sustituyendo a las arquetas a partir de cierta profundidad de la red.

 

ARQUETAS Y POZOS CON REDES ENTERRADAS DE PVC.-

Pozo de registro

En el caso de redes enterradas de PVC, en vez de realizar en el fondo de las arquetas los oportunos cauces mediante hormigón, es preferible el siguiente procedimiento:  Utilícense las piezas de PVC para encuentros existen­tes en el mercado y, tras haberlas cortado a su largo por la mitad, realícense con ellas los empalmes como si se tratara de colectores colgados, arropándolas convenientemente con hormigón en el fondo de las arquetas.  Tales arquetas no tendrán entonces más función que la de un posible futuro registro.

Esta técnica, así como la creciente facilidad de utilizar desatascadores mecánicos (por ejemplo, el conocido vulgarmente como "ratón"), ha inducido, en el caso del PVC, a suprimir arquetas y pozos particulares, realizándose los encuentros de los colectores enterrados tal que si se trataran de colectores colgados.

La solución aporta facilidad constructiva y económica.  No obstante opinamos que se carece de la suficiente experiencia para decantarse decididamente por la generali­zación de tal sistema.

2.    ACOMETIDA AL ALCANTARILLADO.

2.1  Sistemas unitarios y separativos de alcantarillado  público.-

Se dice que una ciudad o sector urbano posee un sistema unitario de alcantarillado cuando dispone de conducto común para las aguas pluviales y las aguas usadas.  Por el contrario será separativo cuando estas y aquellas disponen de conductos independientes.

En las ciudades españolas son habituales los sistemas unitarios aún cuando vayan paulatinamente implantándose los separativos, debido tanto a la necesidad de depurar las aguas usadas antes de su vertido cuanto a la conveniencia de su ulterior reutilización, ya que con el sistema separativo se reduce, con los mismos resultados, el volumen de agua a depurar y, por tanto, el tamaño y costo de la estación depuradora.

Por otra parte el sistema separativo permite un ajuste más estricto de los diámetros del alcantarillado, lo que garantiza su mejor funcionamiento hidráulico tanto en tiempo de sequía como en época de lluvias.  Es más, en zonas de lluvias torrenciales en el cálculo de secciones pluviales se prescinde de los supuestos de máximas avenidas cuando se disponen de aliviaderos a cauces naturales suficientes.

Según las características dichas del alcantarillado los edificios adoptarán paralelamente redes de saneamiento unitarias o separativas.  En este último caso con las siguientes ventajas :

-  Permite un cálculo ajustado de los bajantes y colectores fecales, lo que evita como expondremos más extensamente en tema posterior - la formación de depósitos en ellos.

-  En el supuesto de grandes avenidas se evitan las inundaciones de plantas bajo rasante, circuns­tancia que se produce - a través de los sumideros y válvulas de aparatos - en los sistemas unitarios.

-  En el supuesto anterior de grandes avenidas no existen sobrepresiones mefíticas y subsiguientes succiones atentando contra la función de los cierres hidráulicas de la red de saneamiento.

Como aspecto negativo cabe señalar, únicamente, el mayor costo de la instalación.

figs. 11, 12 y 132.2  Acometida a Alcantarillado unitario.

En general, la conexión se efectúa en el pozo de alcantarillado afecto a la parcela mediante conducto circular enterrado (ó albañal).  Los pozos se encuentran habitualmente en el centro de la calle.  Las nuevas urbanizaciones se entregan con los albañales colocados en evitación de posteriores aperturas de zanjas.

No es frecuente la colocación de los alcantari­llado bajo ambas aceras, tal como preconizan las N.T.E. (ISA. Alcantarillado).

En ciertos barrios de Las Palmas de Gran Canaria (Ciudad Jardín, por ejemplo) los albañales empiezan en una arqueta, con tapa de fundición 40 x 40, afecta a la parcela y situada bajo la acera.

La existencia de tales arquetas es de gran utilidad para efectuar las labores de desatascos. Su inconveniente es el de su escasa profundidad (el fondo de una arqueta, al no ser accesible, tiene unas limitaciones lógicas), lo que dificulta los recorridos y pendientes de la red particular e impide el saneamiento por gravedad de sótanos y semisótanos.  En las figs. 11, 12 y 13 se representan soluciones para los casos más frecuentes, indicándose en todos ellos la conveniente instalación de conductos de ventilación terminales que mitiguen la acción perniciosa de reflujos de presiones del alcantarillado sobre la red domiciliaria.

2.3       Acometida a Alcantarillado separativo.

Obviamente el alcantarillado municipal separativo obliga a trazados interiores y acometidas indepen­dientes.

De cualquier modo no es prudente prescindir de los conductos de ventilación terminales en ambas redes, tanto por la posibilidad de extensiones urbanas en el alcantarillado como por el riesgo de precipitaciones extraordinarias.

Obviamente, por innecesarias, nuevas representaciones gráficas.

2.4  Soluciones particulares.-

Las administraciones públicas suelen establecer normas para la ejecución de las acometidas.  Resulta de interés conocer las que establecen las Ordenanzas Municipales de Madrid y las que imponen algunos reglamentos sanitarios de los E.E.U.U.

A)  Ordenanzas de Madrid.-figs. 14, 15 y 16

Dispone, primeramente, que todos los colectores del edificio han de unirse en un pozo de registro situado en el interior de la finca.  Si la profundi­dad de los colectores es menor de 0,90 m. será de planta rectangular y con dimensiones mínimas de 0,90 x 0,70, o circular de 0,90 de diámetro; si es mayor hay que disponer de una cámara de registro de 1,50 x 0,80 m. y, junto a ella, un pozo de bajada.

Los recintos de recogida irán provistos de tapa de registro hermética de hierro.  Dispondrá de un tubo de ventilación de 7 cms de diámetro con salida a la cubierta con altura de un metro, como mínimo, sobre los caballetes más elevados de la misma.

Desde la cámara de registro saldrá la conducción que descenderá por el pozo de bajada, en caso de que éste exista, para acometer al alcantarillado.

En el caso de que el alcantarillado fuera visitable el albañal irá alojado igualmente en galería visitable de tipo oficial.

Las tapas de cámara y pozo deberán ser completamente herméticas.

 


B)        Reglamentos norteamericanos.-figs. 17 y 18

Muchos reglamentos sanitarios norteamericanos imponen la colocación en la finca de un profundo sifón general previo a la acometida con el fin de oponer un cierre hidráulico a la entrada de los gases provinentes del alcantarillado.  Sin embargo el "Plumbing Report" del Department of Commerce lo considera innecesario, e incluso desaconsejable, por considerar que dificulta la evacuación de aguas y la circulación equilibrada del aire en los colectores internos, a la vez que acrece la posibilidad de reflujos de presiones provinentes del alcantarillado.

Las soluciones adoptarían las disposiciones que se presentan en las figuras que siguen

Figs. 17 y 18: solución sin arqueta final.-

Utilizado en medianas instalaciones.

Las sobrepresiones del alcantarillado mueven hacia el interior el agua del sifón general presionando a la red interna.  Dichas presiones son evacuadas hacia la azotea a través de la ventilación secundaria - sobredimensionada - del bajante más próximo.  Tal evacuación se facilita por la entrada de aire que aporta un conducto complementario de corto recorrido y amplia sección.  El extremo exterior esta provisto de rejilla y una válvula de disco ó embolo que no permite la salida de aire mefítico hacia la calle.

Otra función primordial de tal conducto, tal como vimos en tema anterior, es facilitar el buen discurrir del agua a traves del sifón general eliminando la presencia de aire enrarecido en la zona que le precede.

Figs. 19 y 20: soluciones con arqueta final.

Utilizado preferentemente en grandes instalaciones, se basa en los principios expuestos en el supuesto anterior con las siguientes ventajas :

- Las sobrepresiones se expulsan por conducto exclusivo, con lo que se anula el peligro de que puedan afectar a cierres hidráulicos de aparatos.

La amplia arqueta final sirve de colchón retardador tanto de las sobrepresiones como de las subpresiones, dando tiempo al eficaz funcionamiento de los conductos contrarrestantes de las mismas.

- Al recoger diversos colectores simplifica y economiza las obras de acometida.

Como en el caso de Madrid, se exige total hermetismo a esta arqueta final, tal como se representa en el detalle A de la fig. 20.

figs 19 y 20


Actualizado 20/02/08

 ©  Contenido: Juan Carratalá Fuentes y Manuel Roca Suárez