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 S262  Regulación instalaciones centralizadas. Intercambiadores de calor.

S2

Fontanería
S26 Rama A.C.S.
S261 Rama Introducción.Clasificación sistemas de producción.Funcionamiento instalaciones centralizadas.
S262 Rama Regulación instalaciones centralizadas. Intercambiadores de calor.
S263 Rama Sistemas no centralizados.
S264 Rama Organización de la producción de A.C.S.
S265 Rama Recomendaciones.

EXPOSICIÓN:

En la presente ficha se desarrollan los siguientes apartados:

  1. Regulación de las instalaciones centralizadas.
  2. Intercambiadores de calor.

1      REGULACION DE LAS INSTALACIONES CENTRALIZADAS.

1.1   Instalación exclusiva de A.C.S.    

Como veremos más adelante, el agua del acumulador no ha de superar los 580 ; no obstante la regulación, mediante un termostato llamado "de mínima", suele efectuarse en el agua de la caldera ó en el circuito primario, tanto por comodidad de servicio como para mejorar la capacidad de respuesta de la instalación.  El termostato actúa sobre el acelerador o aceleradores, o bien sobre válvulas de tres vías movidas por servomotor.  


A)  El termostato de mínima actúa sobre la bomba principal (fig. 6).

fig. 6

En caso de retornar a la caldera agua a temperatura inferior al valor tarado en el termostato de mínima, éste interrumpe el paso de corriente a la bomba parándola.  El agua que hay en la caldera se calentará y el termostato de mínima volverá a dejar que la bomba funcione con lo que entrará otra vez agua enfriada a la caldera.  Ello hará que nuevamente se pare la bomba, repitiéndose el ciclo anterior.

-           Las ventajas de este sistema son: sencillez y economía.

-           Los inconvenientes son: gran frecuencia del ciclo arranque  parada de la bomba.

El tiempo de puesta en régimen de la instalación es largo por las muchas detenciones, máxime si se produce interferencias entre el termostato de trabajo del quemador - que detiene el mismo - y el de mínima.

B)        El termostáto de mínima actúa sobre una válvula de 3 vías "todo-nada" (figs. 7 y 8).

fig. 7

fig. 8

Al retornar el agua a temperatura inferior a la tarada en el termostato de mínima, éste actúa cambiando la posición de la V 3V, con lo cual se interrumpe el paso de agua por la caldera y, a partir de este momento, sigue el mismo proceso que en el caso A.

-           Ventajas:  Menor tiempo de puesta en régimen que en el caso A.

-           Inconvenientes: Mayor coste que el C.

C)  El termostato de mínima actúa mediante centralilla sobre una válvula motorizada de 3 vías de regulación proporcional (fig. 9).

fig. 9

Este caso es semejante al anterior con la salvedad de que la V 3V actúa en cualquier posición intermedia entre el todo y nada.

-           Ventajas:  Proporciona un sistema de control completamente automático, además de acortar el tiempo de puesta en régimen de la instalación.

-           Inconvenientes:  Mayor coste.          

D)  El termostato actúa sobre una bomba auxiliar (fig. 10).

fig. 10

Cuando la temperatura de retorno es inferior a la tarada en el termostato de mínima,  éste conecta la bomba auxiliar derivando parte del caudal principal que se mezcla con el que retorna del acumulador a la caldera, con lo que se consigue una mezcla a temperatura adecuada.

-           Ventajas:  Sistema sencillo y económico.  Puesta en régimen rápido.  Posibilidad de regulación automática de mezcla.

Inconvenientes:  Ninguno.

En la figura 11 se representa el sistema anterior actuando sobre un sistema mixto.

fig. 11

La Centralilla de regulación recibe información mediante sondas termostáticas tanto del circuito primario, caldera y acumulador, como del circuito de calefacción y de la temperatura exterior, con prioridad de respuesta a la temperatura  del A.C.S del acumulador.  Asimismo posibilita el funcionamiento de un quemador modulante en dos etapas, dependiendo de la carga calorífica total demandada.

Modernamente se comercializan pequeños programadores para acoplar a centralillas electrónicas.  Se aplican en los casos en que, por la importancia de la instalación, se utilizan varias calderas.  La centralilla recibe continuamente información tanto de los circuitos de agua como de la temperatura exterior.  Por una parte, hace accionar las correspondientes válvulas y bombas de aceleración; por otra, acusa las desviaciones de temperatura respecto a la programación establecida.  Estas desviaciones son enviadas en forma de impulsos al programador que, a través de sus automatismos, ordena a su vez mediante sendas electroválvulas el funcionamiento o paro de las calderas instaladas de forma escalonada.

 

2      INTERCAMBIADORES DE CALOR.

Un acumulador es ya de por sí un intercambiador de calor.  Sin embargo deben llamarse así solo aquellos elementos cuya única función es trasladar el calor de un circuito a otro.

Fundamentalmente se distinguen dos tipos de intercambiadores: consiste el primero en dos haces tubulares independientes de acero o cobre montados sobre placas, en proximidad tal que los fluidos que transportan, y que circulan en sentido contrario, tienden a igualar sus temperaturas.  El segundo está constituido por dos series de láminas de acero puestas en contacto, cada una de ellas en comunicación con circuitos diferentes de fluido; este último tipo supera en rendimiento al anterior.

La capacidad de los intercambiadores dependerá de la longitud de tubos o de la superficie de placas, según los tipos reseñados.  Su característica básica será la cantidad de k. cal. que es capaz de transmitir en una hora.  Dicho número depende evidentemente de su rendimiento, que se expresará en %.

En las figuras 12 y 13 se grafían esquemas de instalaciones de ACS con intercambiadores de calor.

figs. 12 y 13


Actualizado 20/02/08

 ©  Contenido: Juan Carratalá Fuentes y Manuel Roca Suárez